Archivos para Abril 2007

¡Vamos avanzando hacia atrás!

Esta semana me toco vivir un día de furia en el vapuleado Transantiago. Era cerca del medio día. Me dirigía a clases. Tome el escaso troncal 406, sin saber que ese viaje me haría reflexionar acerca del sistema de transporte de la capital.

Estaba arrinconado en el acordeón del bus, a mi alrededor decenas de personas, mucha de ella hartas de este sistema, y con razón. A medida que avanzaba el trayecto, mas y mas gente ingresaba y mi pequeño espacio cada vez se iba haciendo más pequeño. Frente a mi iba colgando un argentino, que como extranjero miraba con asombro la situación dentro del bus. En una de las paradas entro una señora por una de las puertas traseras del autobús, tenia aproximadamente unos 50 años. Al rato y al sentirse dentro de una lata de sardinas comenzó a disparar en voz al en contra del gobierno, de Bachelet, de los ministros, hasta de la corte suprema, que realmente no se que tenían que ver en el baile, y también los queridos senadores y diputados. Fue en ese momento cuando los animos se encendieron, el autobús comenzaba a convertirse en un ring. Los murmullos cada vez se escuchaban mas fuertes, los garabatos comenzaban a asomarse.

El conductor decía en voz alta la típica frase: – ¡Vamos avanzando hacia atrás!, Por favor. –, pero la gente comenzó a impedir el ingreso a mas pasajeros, el bus se había convertido en una caos móvil que transitaba con las calles de Santiago. Al llegar a Escuela Militar, fue el caos total la gente empujaba, lo cual derribo en algunos encontrones, la gente estaba en un descontrol total. Llevábamos cerca de 1 hora de viaje, cuando normalmente ese trayecto tardaba 30 minutos. A un lado mió había un caballero que con frecuencia miraba su reloj. Al rato recibió una llamada a su celular, note que su cara cambio cuando dijo Jefe. Puse atención a lo que decía, este personaje le estaba presentando las excusas y diciéndole que aún esta en el autobús, al parecer el empleador no le creyó y lo despidió. Quede impactado con la situación, perder un empleo por causa de un sistema ineficiente y mal estructurado.

Ventriloko
Este conjunto de situaciones me hicieron reflexionar muchas cosas. La primera, es el nivel de influencia que tiene el sistema de transporte de una ciudad, y como es capaz de trastornar los ánimos de las personas, además de cómo influye en el aspecto laboral. En estas situaciones es perfectamente utilizable la teoría de la “Causa – Efecto”. La causa de esta escenario seria la lentitud además del hacinamiento dentro de los autobuses; y el efecto que este provocaría seria irritación, molestia, violencia verbal, etc.

El segundo punto tiene relación con la pésima estructuración del sistema, lo cual lo hace ineficiente y estéril en algunas ocasiones, en cuanto a su función. Hace algunas semanas escuchaba una entrevista que le hacia Fernando Paulsen a Manuel Navarrete (ex – gerente general de 2 de las empresas de transporte del Transantigo.) y decía muchas cosas ciertas, la primera era que era imposible por parte de las autoridades y por parte del gremio autobuséro, cumplir con 600 nuevas maquinas para incorporarlas al plan de transporte para suplir la carencia, y entra por una razón bien sencilla, la fabricación de un autobús no es igual a la elaboración del pan, en cuanto a tiempo y a la disponibilidad de las maquinas en el mercado, para esto seria necesario 1 año al menos. Otro punto que mencionaba en la entrevista era acortar el tiempo de trasbordo entre un servicio y otro (metro-autobus), pero para que esto funcione es necesario que el sistema de GPS funcione en la totalidad de las maquinas, para aumentar o disminuir las frecuencia de los recorridos.

Para concluir esta claro que no se tomaron todas las medidas necesarias y que falto una serie de estudios como de impacto social, etc. Falto analizar mucha mas información, estudiar muchos mas factores que pudiesen influir, en fin la cagada ya esta hecha.