Archivos para la Categoría 'La redonda emoción.'

Fuimos por la lana y salimos trasquilados.

Tal cual. Que más puedo decir. Anoche no se pudo. Simplemente las cosas del fútbol, es una lastima. Habrá que seguir soñando con tiempos mejores.

Vamos Chile!.

Así te quiero Chile.

Lo anuncie días antes, siempre existe una primera vez. Aunque puedo haber sido mejor. Sin lugar a dudas un punto histórico rescato la roja en el mítico “Centenario”. Que tuvo como figura, a un inspirado Claudio Bravo, como en sus mejores tiempos. Un Matías Fernández despierto y escurridizo, dos volantes externos (Droguett y Jara) que partieron al equipo uruguayo, neutralizando así al “cebolla” Rodríguez y Vicente Sánchez. Un Vidal que arriesgo más de lo necesario, y a un Matador sediento del grito de gol, activo y oportunista , además de los cambios acertados por el “Loco”, fueron las claves del partido vivido el pasado domingo en Montevideo. Rescato las palabras de Bielsa en la conferencia de prensa.

“Era un partido para ganar y justamente no lo ganamos”

Claro por que apestar del buen desempeño de mitad de campo hacia arriba, el fondo sucumbió en pasajes claves, y pelotazo al medio de los centrales y un centro atrás. Para ser un equipo respetado hay que saber matar en los momentos claves, Chile peco de eso. No supo meter el partido en el congelador.

Como señalo Rubén Sosa (Ex-mundialista “Charrúa), a “El Mercurio”: “Al final la historia le pesó más a Uruguay que a Chile.

Lo que viene, el punto rescatado en Montevideo será en vano si no se ratifica acá, es lo mismo que ocurre en el tenis, cuando uno rompe el servicio del rival tiene que radicarlo con su servicio. Paraguay es un escollo difícil de roer, pero no imposible, a llenar el Nacional el miércoles.

Salas, la leyenda.

Sin duda que la relación entre la gente y José Marcelo Salas Melinao, es de dulce y de agraz. El matador no es de esos futbolistas mediáticos, que divulgan sus acciones en los medios, que es distante de los micrófonos, de las entrevistas, un tipo un tanto apático.

Muchos daban por acabado al “Shileno”, pero estas 2 conquistas, lo ponen aún más como referente y ejemplo tanto dentro de la cancha, como fuera; no solo para los mas chicos, si no que también para sus propios compañeros.

Sus 2 goles ayer ante Uruguay, lo ratifican como el goleador histórico de la Roja, con 37 tantos, pasando sobre Zamorano (34) y Caszely (29). Pero el matador no se que ahí, pasará a la historia como ser el hombre que le dio el empate y el único, hasta el momento, punto que ha obtenido en tierras “charrúas”. Pero hay mas está a un gol de convertirse en el goleador máximo de la historia de las eliminatorias, solo lo supera el argentino Hernán Crespo con 19 goles.

Algunos de sus títulos son: Balón de Oro, trofeo otorgado por la prensa continental al Mejor Jugador de América. (1997); Campeón con la Universidad de Chile 94 y 95; Con River Plate el 96, 97 y 2004, más la Supercopa Sudamericana; 2 veces campeón de la SuperCopa Italiana, 3 Scudettos, 1 con la Lazio y los otros con la Juventus, Recopa de Europa con la Lazio, Nombrado como uno de los 40 mejores jugadores sudamericanos de la historia por la IFFHS en fin. Cuidemos a nuestros ídolos.

Aún es posible romper la historia.

Como ya saben otra fecha clasificatoria se aproxima. La mística comienza a sentir en el palpitar del día a día, renacen las ilusiones, la gente se agolpa en los supermercados, el carbón se va haciendo escaso, los despachos en directo son pan del día.

Las estadísticas dicen que nunca se ha ganado en “El Centenario”, con respecto a esto, quiero decir que para todos siempre hay una primera vez, y además, las estadísticas están para romperlas. Espero que esta sea la ocasión.

Así que ya saben a sacar las parrillas, las banderas y sobre todo, ponerse la roja, por la roja somos todos. Por eso “Yo creo en la Roja, digan lo que Digan”.

[K!]

La reunión del fútbol.

Bueno así son las cosas del fútbol, dirían algunos, otros en cambio, dirían, todo pasó por el árbitro. Bueno que importa ahora, jugamos mal, nos hicieron 2 golazos, nos expulsarón a jugador y sería. En realidad no voy a hablar de lo que pasó dentro de la cancha, sino del ritual que ocurre fuera, en nuestras casa.

Siempre cuando iniciamos un proceso “eliminatorio”, las expectativas están por las nubes, estos asuntos al chileno lo motivan, le genera ilusiones, pero a la postre nunca pasa nada, nos golean, vienen los dublinazos, los puerto ordazos, en fin. Los partidos de la roja, siempre son el punto de encuentro con los amigotes. Su buen asado, unos brebajes locos y su tonta tele, son los mejores compañeros para estos encuentros. Algunos llegan con la roja en el pecho, mientras otros son más cautos. Otros se convierten en DTs y dan una serie de instrucciones que solo ellos se entienden. También están los que relatan y discuten todo el partido con el árbitro, como si éste los escuchara. Los minutos corren y los ánimos van bajan, el carbón se va apagan y los vasos cada vez se ven más vacíos, las caras, que en un comienzo eran de ilusión y expectativas, ahora son de nervio. Llega el pitazo final, y la decepción es la de siempre, y los típicos comentarios van aflorando, “¡el arbitro fué, huevón, como era uruguayo!”, “¡Son como la callampa estos huevones!”, en fin.

Pero para el próximo partido, se va repetir este ritual, y las amarguras desaparecen, y las ilusiones vuelven a nacer. Esa es la gracia que tiene el fútbol, nos junta, nos ilusiona, nos pone nervio, nos saca todos esos sentimientos, aunque solo sea por 90 minutos.

Por eso “Yo creo en la ROJA, digan lo que digan.”

[K!]